Cómo reducir la rotación laboral desde la salud ocupacional
La rotación laboral excesiva no solo genera costos de reclutamiento, capacitación y desvinculación. También impacta la moral del equipo, afecta la productividad y debilita la cultura organizacional.
Aunque a menudo se le atribuye a temas salariales o de liderazgo, hay un factor que muchas empresas no consideran: la salud ocupacional. Un sistema sólido de prevención puede marcar la diferencia entre conservar a un buen trabajador o perderlo por una condición no detectada a tiempo.
¿Cómo influye la salud ocupacional en la rotación?
1. Previene enfermedades que llevan a bajas médicas o renuncias: dolencias musculoesqueléticas, problemas visuales o cuadros de estrés pueden ser causas de abandono del puesto si no se atienden precozmente.
2. Mejora el clima laboral: cuando los trabajadores sienten que su salud es prioridad, se genera mayor compromiso, pertenencia y satisfacción.
3. Permite reubicar en lugar de despedir: con evaluaciones médicas y asesoramiento adecuado, es posible adaptar tareas o reubicar a colaboradores con restricciones médicas, evitando desvinculaciones innecesarias.
4. Disminuye el ausentismo y la fatiga: el monitoreo ocupacional y las pausas activas reducen el agotamiento físico y mental, aumentando la permanencia del personal.
5. Apoya la selección de personal idóneo: un buen examen pre ocupacional evita contratar a personas con condiciones que puedan agravarse en el puesto.
La rotación no siempre se soluciona con aumentos o bonos. A veces, la clave está en prevenir dolencias, brindar seguridad y demostrar que la salud del equipo es prioridad.